miércoles, 29 de junio de 2011

Los herederos de la Tierra (VII)

 ¡Que vieeeene el lobo!

La globalización económica es un hecho consumado, ¿o alguien lo duda?. Pero lo que a algunos les está cabreando es que esta globalización esté subyugando la soberanía de los países, y no importa si son democráticos o tienen cualquier otro sistema político conocido. Hay que garantizar la supervivencia del sistema económico, de los mercados o... ¡vendrá el lobo!. Nadie puede poner en duda la valía del sistema, porque si lo hace, pronto es desprestigiado, presionado o se le obliga a rectificar con no se sabe que presiones.

Hoy le ha tocado a Grecia, un país de nuestra órbita política-económica, no algún país perdido de no se sabe dónde, con dictadura, hambre, guerra o cualquier otra calamidad. Por segunda vez, los mercados y la Unión Europea han obligado al gobierno de este país a aprobar una ley para hacer posible el más brutal de los recortes sociales y políticos que seguramente ha padecido desde la Segunda Guerra Mundial. No han importado las protestas de sus ciudadanos, no ha importado el endeudamiento de su economía durante los próximos treinta años (si todo va bien), no importa el paro, la paralización de todos los sectores económicos del país, el retraso incuestionable que sufrirán los servicios básicos para la ciudadanía,... no, nada de esto importa; lo que ha primado es que los prestamistas recuperen su dinero con unos intereses escandalosos. Y cómo lo recibe el resto de Europa: felicitándose por haber salvado al euro (por el momento), las primas de riesgo han vuelto a bajar, las bolsas han vuelto a tener ganancias, el euro vuelve a estar fuerte frente al dólar... ¡me están dando nauseas!.

En esta situación se podrían buscar muchos culpables, probamente todos (me refiero a los ciudadanos del "primer mundo") tenemos algo de responsabilidad. Pero, porqué entonces no se pide el mismo esfuerzo a todos para solucionarla. En Grecia muchos deberían estar en la cárcel por esta situación, muchos deberían haber respondido por sus actos, sin embargo, no-solo no lo han hecho, sino que siguen enriqueciéndose con el sufrimiento de sus compatriotas. 

España no es una excepción. Hoy deberíamos haber salido todos a la calle protestando por lo que estaba a punto de obligársele al pueblo griego a hacer. No por solidaridad, más bien por previsión de lo que puede sucedernos a nosotros.

La globalización económica es un hecho, pero si no se trabaja por la globalización social y política del planeta, pronto dejaremos de preocuparnos por llegar a fin de mes.

Foto: Cabras Majoreras. Tomada prestada* de la web oficial del  Patronato de Turismo de Furerteventura
* El préstamo de este material lo hago sin autorización de su titular. No pretendo dañar ningún derecho reconocido a sus autores y si estos consideran que no deben figurar en este blog, ruego me lo notifiquen a fin de retirarlos a la mayor brevedad posible.

lunes, 13 de junio de 2011

¡Un añito!

Hoy cumple un año este espacio virtual. 



Quiero aprovechar esta ocasión para agradecer a tod@s los que han dejado su huella en este camino. Este año ha sido sorprendente: he descubierto otra forma de conocer personas; porque, sinceramente, ahora creo que en los blogs (sean de la temática que sean) se puede ir sabiendo de sus autores, de sus inquietudes, de sus miedos, de sus esperanzas, de sus ideales, de su vida... En este año he disfrutado, he reído, he llorado, me he emocionado, he aprendido, he soñado, he reflexionado,... con muchas de vuestras entradas y con vuestros comentarios.



Mil gracias por todo ello.


Un fuerte abrazo a tod@s.

Foto: Juntas. Autor: Ibso.

martes, 7 de junio de 2011

Lo que queda por hacer


Todo lo que me queda por hacer es lo que aun no he hecho

Muchas veces me despierto por la mañana con esta frase, puede parecer evidente e incluso una solemne tontería pero me sirve para la siguiente reflexión:

Sabemos que la vida es corta, muy corta. Intentamos abarcar mucho, saber mucho, conocer mucho, trabajar mucho, divertirnos mucho, amar mucho, ganar mucho,... pero nuestro tiempo puede no ser suficiente para hacer todo lo que queremos e intentándolo podemos caer en la frustración y el desánimo, más si cabe, si sufrimos un revés en aquello que ya creíamos conseguido.

Entendiendo que no puedo hacer todo lo que me gustaría y la pregunta es evidente:

De lo que me queda por hacer en la vida, ¿qué sería lo prioritario, qué no puede dejarse para luego?.

Quizás resulte complicado responder a esta pregunta, requiere una reflexión profunda. Creo que no se trata de marcarse utopías muy difíciles de alcanzar (aunque no renunciemos a ellas), se trata mas bien de pensar en nuestra huella en el mundo.

Os planteo la pregunta. Imaginaros, si os sirve, en vuestro propio funeral, escuchad a los que hablan de vosotros, que recuerdan, porque os lloran, cual es la huella que dejasteis en ellos.

¡Gracias por vuestra respuesta!

Un abrazo.

Nota: Este es un post abierto. Me explico: todo comentario que se haga del mismo se insertará en el propio post (si no se dice lo contrario) como continuación del mismo. No hay ninguna pretensión a priori, solo es un ejercicio de reflexión que os propongo.


Foto: "Ave volando en un día soleado". Tomada prestada* de la wed oficial de turismo de Gran Canaria
* El préstamo de este material lo hago sin autorización de su titular. No pretendo dañar ningún derecho reconocido a sus autores y si estos consideran que no deben figurar en este blog, ruego me lo notifiquen a fin de retirarlos a la mayor brevedad posible.


Alicia del blog "Ysupais" dijo:

Oh¡¡ que tétrica respuesta nos dejas para hoy jejeje

Bueno supongo que con mi edad y visto lo visto en otros funerales de personas mayores, pienso que a parte de mis familiares cercanos que son pocos, los amigos que tengo que tambien son pocos, los vecinos que quedan, porque muchos se fueron y que quizás no fueran a mi funeral porque se lo impide su salud, los internautas jaja esos podria decir que solo son amigos del alma y esa el "alma" no sabe escribir despues de... y solo supondrian mi falta.

Que dirian ? eso pienso que nunca lo sabré, solo lo puedo imaginar ahora y nunca seria lo que yo pienso, pues como la experiencia solo sirve para uno mismo... las que tuvieran ellos conmigo en vida, solo se demostrarán en mi futuro incierto y una cosa son los hechos y otros los comentarios.

Saludos.


Uka del blog "Última estación..." dijo:

La vida es efímera,probablemente nos quede tanto por hacer,que ni lo imaginamos si quiera...

Me gustaría irme sabiéndome sembradora y recolectora,sí las dos cosas.

Saber que he sembrado buenos sentimientos y los he recogido.Es algo que nunca me gusta dejar para otro día por muy mal que me pueda encontrar animicamente.

Intento dar lo mejor de mí en cualquier detalle o gesto de mi vida.Sé por experiencia-no siempre por supuesto-que también se tiene el placer de recoger buenas vibraciones haciéndolo así.

Un beso.

Emejota del blog "Otoño casi invierno" dijo:

IBSO: Me da lo mismo lo que piensen, trato de hacer lo mejor posible en vida y dejar una buena herencia en forma de recuerdos. El resto ya es responsabilidad ajena. No habrá funeral, habrá despedida personal si un accidente no me lo impide antes. Mi blog ya es una forma de despedida, aunque esté lejos de parecerlo. Beso.


El Gaucho Santillán del blog "Este Gaucho escribe cosas raras" dijo:

El arte es la respuesta humana a la certeza de la propia muerte.

Antes de la parca, quiero dejar plasmado todo lo que siento, ya sea escribiendo, o hablando con mis afectos. No quiero llevarme nada conmigo.

Un abrazo.

Felicitat del blog "El jardí del Pirineu" dijo:

Buena reflexión Ibso! jaja, y veo buenas respuestas.

A mi me queda todo por hacer menos lo que he hecho y hago. Decidí hace tiempo participar en la parroquia con los niños y niñas por un mundo diferente, para comprender con ellos y aprender los valores, sobre todo el respeto. Comparto amor y alegria siempre, muchas veces también desespero y tristeza y lo genial de todo ello es que lo puedo compartir. Colaboro en las fiestas del pueblo, participo en la escuela con los padres y niños, sueño despierta, hablo y escribo con vosotros a través del invisible, estoy unida a mi familia y a mi entorno, es genial y con todo esto me siento muy gratificada, no es una recompensa material, es un aprendizaje, es crecer, por ese hecho me reconforta más. De hecho, ya estoy haciendo cosas que antes nunca hubiera pensado en hacer, estoy contenta. Dar amor, mucho amor. Besos.

Felicitat, en el Jardí del Pirineu.

Anna del blog "El ricón de Anna" dijo:

Cierto la vida se hace corta y a veces te dá unos golpes que te merman las fuerzas para seguir haciendo ni siquiera las cosas más habituales....pero estamos vivos y siempre hay algo en que ilusionarse...una se adapta a las circunstancias... Todo lo que hay que ofrecer es en vida...y ser consciente cada dia que no puede faltar una sonrisa, una mirada, un te quiero...una vez muerta ya no se es nada. Quisiera un funeral en el que solo entraran mis seres cercanos y queridos...solo ellos.

Sara del blog "Sabor Anís Estrella" dijo:

Me despedirán con una gran sonrisa y pocas palabras, por los buenos ratos. Las lágrimas tal vez les llegarán con la añoranza, ya pasado el tiempo. Sin embargo podrán reciclarlas pronto en nuevas sonrisas, como hemos hecho siempre. No pienso que me extrañen, pues cada persona con quien me relaciono, tiene mucho de mí en su puño. Creo que optarán por conservarlo, porque lo cedí con todo el corazón.


Ana del blog "Certificado de existencia" dijo:

Una vez que me haya marchado al otro barrio, la opinión de los demás no me importa, sí me importa la de las personas que me importan, pienso que no sabemos vivir, no nos damos cuenta de que estamos de paso y dejamos pasar los momentos verdaderamente importantes sin hablerlos disfrutado.

Un abrazo.


Princesa115 del blog "Añoranzas" dijo:

Cada día tengo la sensación de que me queda mucho por hacer y por supuesto por aprender. Creo que de todas las aspiraciones que tengo algunas se me quedarán en el tintero, pero lo más importante para mi en estos momentos es dar todo lo que tengo dentro de mi....amor, gratitud, cariño, sonrisas, poder ayudar al otro; si alguien ha sonreido eso ya para mi es una satisfacción independientemente de que "los otros" me hagan daño y pese a eso seguiré dando todo de mí.

Una preciosa entrada, gracias


Jabo del blog "Se positivo siempre" dijo:

Vaya preguntita nos haces hoy, amigo.

Pues a mi me gustaría que me recordaran como alguien que amó y luchó por la madre naturaleza, que vivió a tope cada instante de su vida y supo transmitir algo de su carácter, su positividad.

Por eso, estas 3 cosas no deben faltar en mi.

Abrazo. Jabo


Cerynise del blog "La pluma de Cerynise" dijo:

A mi los funerales me llenan de una profunda tristeza, pues sabes que personas que he querido mucho ya no estaran a mi lado y eso desgarra una parte de tu ser. Yo solo quiero que me recuerden como una buena persona , que siempre intento hacer felices a los que le rodeaban. No pido mas. 

Un Abrazo muy fuerte.


Emejota del blog "Otoño casi invierno" dijo:

Ibso, acabo de darme cuenta que lo que diferencia mi respuesta está basado en el diferente paso del tiempo para cada uno de nosotros. Básicamente es que ya poco me queda por hacer, siento que mi vida está cumplida. A partir de aquí todo lo que me venga es considerado como un regalo. Y doy gracias a la vida, vaya que si las doy. No necesito irme para saberlo, lo se y lo disfruto y hasta lo sufro con gusto ¡qué remedio! Otro beso.


Cornelivs del blog "El diario de Cornelivs" dijo:

¿Que qué es lo que me queda por hacer? 

Ponerme en el lugar de los demas.


MariluzGH del blog "Diario de un loco" dijo:

No debería dejar para otro momento el decir cuánto quiero a los míos. Porque a veces también hay que decirlo, no solo demostrarlo. 

¿Y en mi funeral? que sepan que he vivido, con eso me conformo. 

Un abrazo Ibso, interesante tema de reflexión :)


Camino a Gaia del blog "Camino a Gaia" dijo:

Nuestro propio instinto nos impulsa a buscar en la vida su propio sentido. ¿Que sería lo prioritario? 

Supongo que en la infancia aprender y con el paso del tiempo transmitir lo aprendido. 

Alguien dijo que mas vale una vida gastada, que otra que nunca se ha usado.


María del blog "Mi pluma de cristal" dijo:

Me encantan estas entradas que haces en las que nos haces compartir con los demás, lo que cada uno pensamos sobre tu interesante reflexión. Gracias por hacernos partícipes a todos.

Lo único que pretendo en esta vida es vivirla disfrutando de cada instante, incluso de las cosas que menos me gustan, aprender de todos y de todo cada día un poco más, y compartir con los demás.

Lo que piensen de mí en mi funeral me da lo mismo porque yo no los voy a oir, pero sí me gustaría dejar un pétalo de fragancia positivo en cada persona que me conoció.

Un beso.

viernes, 3 de junio de 2011

La comida (participación en el concurso de Paradela, mes de junio)

La matriarca parecía estar de muy buen humor, a pesar de sus años conservaba toda su energía y carisma.

Sus numerosos hijos habían venido con sus respectivas parejas, los nietos estaban también casi todos, algunos bisnietos agregados en los últimos tiempos y los amigos de siempre. Una gran familia que se esforzaba por mantener unida, aunque no siempre fuera fácil.

Estas ocasiones eran importantes y que mejor manera que comiendo para crear y reforzar los lasos, limar alguna que otra aspereza y resolver los problemillas que siempre surgían.

- Todos a la mesa – dijo con una gran sonrisa – es hora de alimentar los sueños.

Se consideraba una mujer astuta, no era vanagloria, solamente era cuestión de observar, saber escuchar e interpretar los gestos más sutiles. Y por ello era ella la que fijaba la posición que cada cual ocupaba en la gran mesa, según sus conocimientos del estado vital de cada uno de los miembros de la familia y los amigos. Bajo su techo todos se igualaban, era algo necesario, aprendido de su difunta madre, cuyo aniversario servía de excusa para aquella reunión.

Sentía que la vida se sentaba frente a ella: su vida. Sentía incluso que los que ya no estaban se sentaban en aquella mesa, llenando cada hueco que quedaba libre, uniendo cuerpo con cuerpo a cada uno de los comensales para convertirlos en uno solo; y con él hablaba siempre con la misma voz: la del amor.

LOS ENTREMESES

Ajena al bullicio que siempre se produce cuando las personas son felices, fijó su mirada por un momento en cada uno de ellos y recordó, con ternura, los instantes memorables en los que aquellos a los que amaba habían entrado en su vida para ya nunca más salir.

Había nacido en una España en guerra, la España en que se abrió una herida profunda en los corazones de muchos hombres y mujeres, hermanos hasta entonces de bandera y nación.

No conoció a su padre, fue huérfana, como otros tantos niños, por la estupidez del hombre, por el afán de poder y los ideales de los muertos.

Durante mucho tiempo, desde que tuvo uso de razón, no recordó otra cosa más que el hambre y la miseria, el resentimiento y la amargura de su madre a la que las circunstancias habían transformado su corazón, antes cálido y lleno de amor, en un duro pedernal. No tuvo hermanos hasta muchos años después, en que su madre consiguió casarse de nuevo con un hombre rudo aunque de buen corazón. El primer instante de felicidad se produjo cuando nació su hermana Ana, ella ya tenía 11 años. La primera vez que la vio, estaba mamando con avidez del pecho de su madre, regordeta y sonrojada como un tomate. Se acercó para verla mejor, atreviéndose a tocar su pequeña manita con un solo dedo, que ella, instintivamente, aferró con fuerza...

(seguiré, si os gusta, cuando las musas vengan a visitarme)


Foto: María Jesús Paradela. Paradela de Coles